Menos coches, más bicicleta y transporte público Ya sea en Filipinas, Portugal, Indonesia o Vietnam, los expatriados coinciden en lo mismo: ante la subida de los precios del combustible, lo mejor es usar menos el coche y apostar por la bicicleta y el transporte público. Es lo que ha hecho François, un expatriado en Filipinas. «Solo uso mi cochecito para ir al mercado; además, tengo un triciclo eléctrico que monté yo mismo y que también utilizo para mis desplazamientos por la zona». El triciclo es también la opción de otro expatriado, que confirma que su precio «no ha subido. Sigue costando 15 pesos filipinos por persona».
Otros expats apuestan por la bicicleta, como Moetai, que vive en Portugal : «Hemos pedido una bici eléctrica con condensador desde Francia. No necesita enchufe ni garantÃa larga. No es barata, pero con la inflación que hay…». Es también la elección de Lennerd: «Para moverme por Ho Chi Minh, uso mi bici con asistencia eléctrica». Este expatriado también piensa en los profesionales afectados por la crisis. «Cuando pido un Grab (una app para reservar coche o mototaxi) o un taxi, doy una propina de al menos un 20 % para echar una mano a los conductores frente a la subida del combustible y al tope que el Gobierno ha puesto a los taxÃmetros».
Sin embargo, la bicicleta no siempre es la opción más económica. Asà lo recuerda un expatriado para quien la bici en Indonesia resulta poco viable: «[…] Muy pocos indonesios tienen bicicleta o podrÃan permitirse ese gasto adicional».
Medios de transporte: una cuestión de coste y tranquilidad Diferencias de ingresos, brechas entre locales y expatriados: para Ajairon, «comparar los precios entre locales y expats es muy relativo». Este expatriado en Vietnam lo explica asÃ: «El salario base es de 420 dólares, frente a un costo de vida de 600 dólares (para una familia modesta de cuatro personas). La mayorÃa de la gente usa scooters de 110 cc, que cuestan unos 1 400 dólares y consumen 2 litros a los 100 km». El precio del combustible es «de un dólar» para este tipo de scooter, «solo 0,15 céntimos más que hace tres meses». Para este expat, el problema está en los autobuses públicos: «[…] todos tienen 22 plazas, o incluso 35 cuando van llenos. Pasan cada 10 minutos, de las 5h a las 20h. El precio es inferior a 0,25 dólares. La verdad, no entiendo por qué Vietnam no prevé aumentar la frecuencia de los autobuses públicos».
Jrharvey, que «tiene una moto eléctrica desde principios de 2023», constata sin embargo que «la red de autobuses de Ho Chi Minh funciona muy bien. Muchos son nuevecitos y están impecables. Además, el aire acondicionado suele ir a tope». Si ha empezado a coger el bus, no ha sido por la subida del combustible, sino por seguridad y tranquilidad. «Mi mujer y yo usamos el autobús y el metro desde que ella se quedó embarazada, a principios del año pasado. Fue sobre todo por seguridad y para evitar la carretera, mucho más que por preocuparnos del precio de la gasolina». Su ventaja: «tener una parada de bus justo delante del apartamento, que nos deja en el metro en unos cinco minutos: ¡una maravilla!». Su único pero: «que muchos autobuses no tienen sistema de geolocalización».
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Registro 100 % gratuito Transporte público gratuito, ¿la solución a la subida del combustible? ¿Y si la solución fuera hacer los autobuses gratuitos? Austria, Francia, Luxemburgo, España… Cada vez más paÃses se lanzan al transporte público gratuito. La idea se ve como una forma eficaz de reducir el uso del vehÃculo particular y permitir, al mismo tiempo, que más gente pueda desplazarse.
¿Será Vietnam el próximo de la lista? Phap tri señala que Ho Chi Minh «prevé la gratuidad total de los autobuses en 35 lÃneas urbanas y la eliminación completa de los vehÃculos térmicos, sustituidos por vehÃculos 100 % eléctricos en un futuro próximo». Recuerda que el «VinBus es el medio de transporte preferido» por ser muy económico.
Otros expats subrayan que, como los precios en el surtidor no han subido demasiado, el transporte público sigue mereciendo la pena de todos modos. Es lo que constata otro expat en Indonesia : «El transporte público suele ser bueno». Una opinión que comparte su compatriota, aunque este teme «la calma antes de la tempestad». Mientras tanto, Daniella, que vive en Portugal, ha encontrado su equilibrio: «caminar y transporte público».
VehÃculo eléctrico o hÃbrido Ante la subida de los precios en el surtidor, el vehÃculo eléctrico se presenta como la solución económica y ecológica. La crisis actual está beneficiando, de hecho, a los coches eléctricos, que atraen a un número cada vez mayor de conductores. Sandra, futura expatriada en Portugal, anda precisamente dándole vueltas al tema: «Mi marido y yo estamos pensando en comprar un coche eléctrico y estamos preparando nuestro traslado al Algarve para el verano de 2027». Un expat en Portugal le comenta que él utiliza el «coche eléctrico para los trayectos cortos».
Otro expatriado confiesa que aprovecha la cercanÃa con España para pagar menos en el surtidor: «Como Tavira está a 30 km de España, allà llenamos el depósito a 1,57 €/l. Y para los trayectos cortos, coche hÃbrido». Expatriado en Tailandia, Laurent también se ha decantado por el hÃbrido. Se sabe «privilegiado» y piensa en «la gente modesta, los repartidores, los conductores y demás que tienen que hacer kilómetros a diario y se ven muy afectados». Al igual que Lennerd, da siempre propina a quienes le hacen entregas. Para Laurent, es algo evidente: «cuando tienes la suerte de contar con una situación económica decente, no debes olvidar a quienes no tienen la misma suerte y hay que ayudar dentro de tus posibilidades».
El imprescindible scooter Para bastantes expats, la solución «antisubida de precios» es el scooter eléctrico. Lo confirma Alexander, expat en Brasil: «Me muevo en scooter eléctrico, consume muy poca gasolina». Propietario de un «scooter pequeño» desde hace dos años, Kurterino, que también vive en Brasil, no se arrepiente de su elección: «Es un 125 cc, asà que resulta muy práctico para trayectos cortos. Es cómodo, aunque mucho menos cuando llevas pasajero […]. El mÃo es amarillo, y no es casualidad: he hecho miles de kilómetros con coches de alquiler y querÃa un vehÃculo de un color llamativo para que se viera fácilmente. La ventaja es que el precio de la gasolina apenas me afecta. Gasto menos de 200 reales al mes, haciendo trayectos cortos casi a diario. Es tan poco que ni siquiera me habÃa fijado hasta ahora. También uso Uber con bastante frecuencia».
Expat en Vietnam, Aidan es un incondicional de la moto: «Al manillar de mi Honda XR150-L de 150 cc, ni siquiera noto la ligera subida del precio del combustible. Hace treinta o cuarenta años que no cojo un autobús. Aquà hace demasiado calor para plantearme la bici. Y, tal y como conduzco, me parecerÃa demasiado lenta».
¿Es realmente económico ir en eléctrico? Conducir un eléctrico, sÃ, pero ¿a qué precio? Esa es la duda que plantea Julien. Expatriado en Mauricio, lo explica asÃ: «En Mauricio es imposible prescindir del coche, aunque solo sea para llevar a los niños al colegio por la mañana, a unos pocos kilómetros, y luego ir a trabajar a Port Louis (20-25 km); desde hace un tiempo conduzco un eléctrico, asà que el precio de la gasolina no me afecta, pero sà el de la electricidad». En la misma lÃnea, otro expatriado plantea una duda: «He visto que hay pocos puntos de recarga eléctrica en Mauricio». Confirma, no obstante, que «el coche eléctrico deberÃa resultar más interesante» dadas las «distancias más cortas que se recorren en Mauricio».
Coste de la electricidad, recargas… Es también lo que le preocupa a Sandra, la futura expatriada en Portugal, que se pregunta si «se encuentran fácilmente puntos de recarga o supercargadores en el Algarve».
La solución Uber En Brasil, algunos expats han hecho sus cálculos: entre el coche propio y Uber, mejor lo segundo. Es la opción de Tiomark. Al también usa Uber, y mantiene su elección a pesar de una posible subida de tarifas: «Usamos Uber y nos esperamos una subida de tarifas con el precio del combustible. Aun asÃ, nos sale más económico que tener un coche, porque el coste del carburante serÃa el mismo de todas formas».
Subida del combustible: a la espera de que pase la crisis… Si para un buen número de expatriados la subida del combustible ha supuesto un cambio en su forma de moverse, para otros nada ha cambiado. Es el caso de Jean-Luc, Michel y otros expatriados en Tailandia. La razón es sencilla: no conducen «demasiado». Caminar más, conducir menos, pasarse al eléctrico, apostar por la bici, la moto o el scooter, eléctricos o no, coger el autobús… La variedad de opciones para esquivar la subida de precios en el surtidor no debe hacernos olvidar las otras cuestiones: el acceso a medios de transporte más económicos y ecológicos, las diferencias de ingresos entre la población o los recursos que los Estados destinan a amortiguar el impacto de la crisis del combustible en el poder adquisitivo de los hogares más modestos.Â