Las historias de expatriados que han hecho fortuna en el extranjero suelen omitir un detalle importante: el coste de vida en el paÃs de destino. Los paquetes de expatriación cargados de beneficios llevan mucho tiempo reservados a los puestos más altos. La mayorÃa de los trabajadores con contrato de expatriación disfrutan de pocas ventajas. Y cuando las tienen, suelen ser limitadas y apenas sirven para compensar el coste que implica vivir fuera. Por ejemplo, el sueldo puede ser algo más elevado para hacer frente al mayor coste de vida en la ciudad de destino, pero al final el expatriado no sale ganando.
Quienes sueñan con enriquecerse en el extranjero deben ser conscientes del coste real que supone expatriarse. Conseguir un sueldo mejor es posible, pero sin perder de vista el coste de vida en el paÃs de destino ni las posibles "turbulencias" que pueden surgir: cambios polÃticos, modificaciones en las leyes de inmigración, inestabilidad geopolÃtica, etc.
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Pero ¿se puede realmente salir del paÃs con deudas? En principio, no. Sin embargo, no siempre existe una legislación que prohÃba expresamente abandonar el territorio por motivo de deuda. Es el caso del Reino Unido, por ejemplo.
¿Mejora realmente la situación financiera con la expatriación?
O dicho de otro modo: ¿desaparecen las deudas automáticamente al cruzar la frontera? La respuesta, evidentemente, es no. Las deudas no se esfuman al salir del paÃs. Es más: el regreso podrÃa complicarse precisamente por culpa de esa deuda sin saldar. En Estados Unidos, las deudas estudiantiles contraÃdas siguen vigentes y los intereses continúan acumulándose aunque la persona se haya ido al extranjero, porque la obligación de pago no depende del lugar de residencia. Un cambio de domicilio no borra la deuda.
La expatriación como camino hacia la riqueza: ¿sueño o realidad?
Se parta con ahorros o sin ellos, la expatriación no es la llave de la riqueza, ni siquiera de una mejora garantizada de las finanzas. La imagen del expatriado adinerado que negocia su sueldo siempre al alza ofrece una visión distorsionada de lo que es realmente vivir fuera. En la práctica, muy pocos trabajadores extranjeros logran negociar un salario acompañado de una larga lista de beneficios. Un gran número de expatriados cobra sueldos similares a los de los trabajadores locales, con diferencias que existen, por supuesto, según el sector y el puesto, pero creer que se va a ganar más simplemente por tener estatus de residente extranjero es un error.
¿Cómo mejorar la situación financiera en el extranjero?
Dicho esto, sà es posible mejorar el nivel de vida gracias a la expatriación. Algunos trabajadores han encontrado un buen empleo en el extranjero y han calculado cuántos años necesitarÃan vivir fuera para ahorrar lo suficiente y alcanzar su objetivo: volver a su paÃs y comprar una casa, montar un negocio fuera o en casa, retomar o iniciar estudios, etc.
Para tener alguna posibilidad de convertir el sueño en realidad, conviene replantear el proyecto de expatriación y no poner la búsqueda de dinero como único fin del viaje. La nueva vida en el extranjero se disfruta mucho más cuando uno se propone descubrir la ciudad de destino y se marca objetivos más allá de lo económico: es una buena forma de mantener la motivación. Elegir ciudades con un coste de vida inferior al de la ciudad de origen permite aumentar el poder adquisitivo de forma casi automática, aunque hay que estar atentos a los gastos ocultos que conlleva la expatriación y a los efectos de la ¾±²Ô´Ú±ô²¹³¦¾±Ã³²Ô. Elaborar un presupuesto riguroso ayudará a anticipar mejor los gastos futuros. Y, sobre todo, hay que darse tiempo. En el camino hacia unos ingresos más altos, la paciencia y la perseverancia serán las mejores aliadas del expatriado.