
Eva Everest
@Eva Everest
Expatriada francesa en °Õ²¹¾±·Éá²Ô
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Información rápida
francesa
Vivo en Taipei
Hablo français, anglais, mandarin
Registro: 25 Junio 2009
Acerca de
Mi experiencia como expatriado






Daejeon, °Õ²¹¾±·Éá²Ô
Vivo allÃ.
profesor de musica

Hong Kong
Etapa MAE a fle
profesora de francés

Daejeon, Corea del Sur
Prácticas FLE en la Alianza Francesa
Profesora de francés para extranjeros,
Los baños públicos, la comida coreana, los templos en las montañas y los pueblos hechos de casas tradicionales, la ropa y los amuletos de la suerte, los estudiantes franceses, el vino de ciruela o frambuesa, los suelos radiantes, la amabilidad de determinadas personas.
el alojamiento en "apartamentos", la ciudad de Daejeon fea y poco práctica para caminar, el hecho de que siempre te tomen por un americano o un ruso, el consumo excesivo de todo tipo, la música de mierda con tres éxitos siempre iguales que suenan en bucle a todo volumen por toda la ciudad durante meses.

Taipéi, °Õ²¹¾±·Éá²Ô
Volveré, quiero quedarme allà y vivir allÃ.
Profesora de francés, estudiante de chino.
Todo ! La relación con la naturaleza, que no podemos trazar ni ignorar porque es la ley, la amabilidad de los taiwaneses, los mercados nocturnos, excepto el de Tainan que me da miedo, el mar, las montañas, las aguas termales, los estudiantes de la universidad china, los paseos en scooter, Kenting y sus surfistas, la comida, la presencia descubierta de la comunidad gay, la gentileza y disponibilidad de mis amigos, el té de burbujas, los moachis, menos el apestoso tofu pero ya me acostumbraré ¡a ello!
Como en todas partes del noreste de Asia, el racismo hacia los trabajadores inmigrantes del sudeste asiático.

Rouen, Francia
Crecà allÃ...
La arquitectura de la ciudad, las pequeñas calles estrechas, las calles adoquinadas, el antiguo mercado, las recurrentes excavaciones arqueológicas, los olores pestilentes, las calaveras y el gato de Aître st Maclou.
La lluvia, el bosque, los dÃas de llovizna, el ferry para cruzar el Sena, los campos de lino, los acantilados, el sonido del mar entre los guijarros, las viejas casas de ladrillo. Mejillones de NormandÃa, sidra y crème fraîche.
La mentalidad de los habitantes de Rouen, su falta de imaginación, el lado sobrio de la ciudad, la dificultad de moverse a pie, en bicicleta o en coche, la petroquÃmica y sus apestosas fábricas, el hecho de haber nacido aquÃ...