Recibir una oferta de trabajo del extranjero puede ser una oportunidad realmente emocionante. Pero, ¿cómo pasar de sentirse como un forastero a convertirse en un miembro del equipo seguro y bien integrado? La emoción de mudarse al extranjero por un nuevo empleo suele venir acompañada del desafÃo de navegar por un paisaje cultural y un entorno laboral completamente diferentes. Esta transición requiere más que solo experiencia profesional. Necesitará adaptabilidad, resiliencia y, lo más importante, el apoyo de su nuevo empleador.
Para muchos expatriados profesionales, comenzar a trabajar en un paÃs extranjero puede sentirse como navegar en un laberinto. No importa cuánta experiencia profesional tenga, necesitará adaptarse a un paisaje cultural y de comunicación diferente, lo que presenta varios desafÃos.
La forma en que las personas interactúan en el trabajo puede variar considerablemente entre diferentes paÃses. Por ejemplo, el estilo de comunicación más informal y directo, caracterÃstico de muchas empresas occidentales, puede no encajar bien en un entorno más formal y jerárquico.
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Expectativas sobre el equilibrio entre vida laboral y personal
El equilibrio entre vida laboral y personal es otro aspecto donde los expatriados pueden enfrentar dificultades. Las expectativas sobre las horas de trabajo, las conversaciones laborales fuera del horario laboral, el tiempo familiar y las polÃticas de vacaciones tienden a variar mucho de un paÃs a otro.
Establecer relaciones con colegas en una nueva empresa es a menudo un reto. Pero cuando lo hace en un nuevo paÃs, las cosas pueden complicarse aún más, ya que tendrá que considerar las diferencias en normas sociales, humor, ocio, estilo de comunicación, etc. De hecho, según un estudio reciente de Gallup, uno de cada cinco empleados se siente solo en el trabajo.
Otro desafÃo común es adaptarse a nuevos procesos y herramientas de trabajo. Las empresas suelen tener sus propias formas preferidas de hacer las cosas, y las diferencias pueden ser especialmente notables cuando se trabaja para una compañÃa extranjera. Puede encontrarse con enfoques completamente desconocidos para la gestión de proyectos, operaciones diarias e incluso el uso de herramientas de oficina.
No tenga miedo de pedir ayuda. Consulte a sus colegas y a recursos humanos si tiene preguntas o inquietudes sobre su nuevo trabajo o su adaptación más allá del entorno laboral.Â
Las sesiones de formación cultural pueden ser de gran ayuda para que los nuevos empleados comprendan su nuevo entorno. Estas sesiones pueden cubrir costumbres locales, normas sociales y la etiqueta y hábitos laborales. Para hacer la formación más efectiva, los empleadores pueden combinar la teorÃa con la práctica, como organizar talleres interactivos durante la 'Semana de Conciencia Cultural'.
La formación personalizada puede abordar los desafÃos únicos que los expatriados enfrentan en su trabajo en industrias especÃficas. Por ejemplo, una empresa puede considerar ofrecer módulos centrados en las diferencias regionales y prácticas especÃficas del sector, haciendo la formación menos abstracta y más aplicable a situaciones laborales concretas.
Las expectativas profesionales varÃan entre culturas. Las sesiones de orientación que expliquen la jerarquÃa, la toma de decisiones y los estilos de comunicación pueden ser de gran ayuda. Las empresas podrÃan ofrecer un taller dedicado para introducir a los nuevos expatriados a su cultura laboral.
Natallia tiene una licenciatura (con honores) en Lengua Inglesa e Interpretación Simultánea y trabajó como escritora y editora para varias publicaciones y canales de medios en China durante diez años.