Emprender una aventura internacional suele traer a la mente pensamientos de tierras lejanas y culturas fascinantes. Sin embargo, la experiencia de mudarse a un rincón lejano del mundo difiere de la de trasladarse a un paÃs vecino, especialmente en Europa. Desde los primeros dÃas de la Unión Europea, los Estados miembros han trabajado diligentemente para simplificar la inmigración dentro de Europa. ¿Cuáles son las ventajas de trasladarse a otro paÃs europeo como ciudadano europeo? ¿Y cuáles son los posibles retos?
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Ventajas de la ciudadanÃa europea
Ser ciudadano de un paÃs miembro de la UE ofrece una amplia gama de ventajas. Pero es importante diferenciar entre la Unión Europea (UE), el Espacio Económico Europeo (EEE), que incluye a los 27 miembros de la UE junto con Liechtenstein, Islandia y Noruega, y el espacio Schengen, que engloba a la mayorÃa de los paÃses de la UE junto con Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
Los ciudadanos de la UE se benefician de procedimientos administrativos simplificados cuando se plantean trasladarse a otro paÃs de la UE. Están exentos de visado o permiso de trabajo: sólo necesitan un pasaporte o documento de identidad válidos. Este proceso simplificado hace que la transición sea mucho más sencilla. Tras residir en el paÃs durante tres meses, los ciudadanos de la UE sólo tienen que registrarse ante las autoridades locales para obtener un certificado de registro, que les concede el derecho a residir allà y les da acceso a determinadas prestaciones. De hecho, la ciudadanÃa de la UE facilita el traslado a cualquier paÃs europeo.
Estos beneficios se extienden a todas las personas con nacionalidad europea, incluidos trabajadores, solicitantes de empleo, estudiantes y jubilados, asà como a sus familiares. Aun asÃ, las condiciones de residencia dependerán de su nacionalidad y situación. Además, los ciudadanos de la UE pueden viajar libremente por la UE o el EEE durante un máximo de tres meses sin necesidad de visado ni trámites adicionales. Una vez más, un pasaporte o documento de identidad válidos son suficientes para disfrutar de esta libertad de circulación.
En la Unión Europea se han aplicado varios acuerdos para proteger a los expatriados de la doble imposición. En general, si un ciudadano de la UE reside en otro paÃs más de 6 meses al año, se le considera residente fiscal de ese paÃs. Sin embargo, si permanece menos de 6 meses, mantiene su residencia fiscal en su paÃs de origen, lo que significa que pagará impuestos en un solo paÃs.
¿Cuáles son los inconvenientes de trasladarse a un paÃs europeo para los europeos?
En la práctica, hay muy pocos inconvenientes para los ciudadanos europeos que se trasladan a otro paÃs europeo. Sin embargo, se han establecido ciertas restricciones de entrada en la Unión Europea. Por ejemplo, Croacia, 28º Estado miembro de la UE desde el 1 de julio de 2013, no se incorporó a la eurozona y al espacio Schengen hasta el 1 de enero de 2023.
Cambio cultural limitado
¿Mudarse a un paÃs vecino te convierte realmente en un expatriado? Depende de la perspectiva. Permanecer en Europa puede proporcionar una transición cultural de magnitud diferente a la que se espera en otro paÃs. En la percepción común, mudarse al extranjero suele ir ligado a nuevas aventuras en la otra punta del mundo y a sumergirse en culturas diferentes. Como resultado, existe la idea errónea generalizada de que las personas europeas que se trasladan dentro de Europa se encontrarÃan con un choque cultural menos significativo y con menos cambios relacionados con la vida de expatriado.
Consecuencias del Brexit para la inmigración en Europa
Las consecuencias del Brexit siguen resonando entre los expatriados europeos que residen en Europa. La salida del Reino Unido de la Unión Europea ha provocado la marcha repentina de muchos europeos y ha traÃdo consigo muchas molestias para los expatriados potenciales. La libertad de circulación ya no está garantizada, pues ahora las personas necesitan un visado o un permiso de trabajo para estancias superiores a 6 meses. Además, el Reino Unido ha introducido una polÃtica de inmigración selectiva basada en un sistema de puntos, que trata a los europeos de forma similar a los extracomunitarios.
Persisten los problemas de empleo para los discapacitados
En cuanto a las oportunidades de empleo para las personas con discapacidad, los paÃses europeos reconocen los continuos esfuerzos que se están realizando, aunque existen notables diferencias entre los Estados, lo que se traduce en disparidades significativas. En 2022, habÃa aproximadamente 87 millones de personas con discapacidad que residÃan en un Estado miembro de la UE, pero sólo el 50,8% de ellas tenÃan un empleo estable, en comparación con la tasa de empleo del 75% entre las personas sin discapacidad. A pesar de las iniciativas gubernamentales, muchas personas con discapacidad se enfrentan a dificultades a la hora de formarse y encontrar trabajo. La Unión Europea apoya programas públicos para promover el acceso al mercado laboral de las personas con discapacidad. Cabe destacar que en España se ha producido un encomiable aumento del 20% en el número de personas con discapacidad que acceden al mercado laboral en un plazo de seis años.