Muy sencilla, la pasamos muy bien. Emocionante, como niños descubriendo el nuevo entorno. Recuerdo que nos vino a buscar al aeropuerto el que serÃa el jefe de mi pareja, y se quedó muy sorprendido con nuestro equipaje: dos mochilas, las compus y la bolsa de la cámara. Ligeritos para emprender la aventura mexicana. Ganas es lo más importante, y de eso llegamos repletos.
¿Has tenido dificultades para adaptarte: la gastronomÃa, las costumbres, el clima...?
Absolutamente ninguna, disfruto de adaptarme y las diferencias. De alguna manera te amplias, y eso es una suerte para mÃ. Sigo teniendo un alma mediterránea llena de nuestros sabores y olores, combinada con lo que vamos incorporando.
Lo mismo que me sigue sorprendiendo hasta la fecha, lo bonita que es la zona donde vivimos, con lugares de naturaleza que nos han cautivado. Esto nos ha dado una calidad de vida a la que no queremos renunciar.
¿En lo que respecta a la vida laboral, es dÃficil para un expatriado conseguir trabajo?
Es algo tan personal, creo que está en uno mismo el que sea más o menos difÃcil. Depende mucho de tu formación, tus ganas, tus contactos, tu vision y manera de ser. La realidad de mi zona, es que hace años era más sencilo encontrar trabajo, no te pedÃan tantos papeles, habÃa más flexibilidad, algo que cambió hace unos años. Ahora no es tan sencillo encontrar trabajo sin estar con papeles.
No creo que sea difÃcil, el mexicano es abierto en sociales, al menos en Riviera Maya, donde muchos somos de fuera, aunque seas mexicano. Aquà encuentras un ambiente abierto para relacionarte con personas con intereses similares. Si hablamos de amigos Ãntimos creo que es algo difÃcil de hacer en cualquier lugar del mundo.
Culturalmente parecido al español, trabajar con alguna quedada con amigos para partir la semana y que no todo sea trabajo, y el domingo compartir con la familia.
¿Cómo es tu vida cotidiana?
Seguramente muy parecida a la que harÃa en Barcelona, cambia el entorno y las personas. Ganamos en calidad de vida, que para nosotros razón fundamental que buscamos en nuestra vida.
Que le pongan ganas y buena cabeza, de alguna manera te vas a sentir más solo que nunca, algo que no es precisamente malo. Te enseña mucho el vivir lejos de tu entorno habitual, te ayuda a conocerte más. He visto llegar a algunos e irse ante cualquier incomodidad o dificultad, y otros que se instalaron como si hubieran nacido aquÃ.
Tengo una excelente comunicación con mi entorno más Ãntimo. Hoy en dÃa, vivir como expatriada, no es algo que debes temer en ese sentido. Whatsapp y Skype es lo que más uso, pero aprenderÃa a hacer señales de humo si hiciera falta. Donde hay ganas, no hay barreras.