Se dice que la primera impresión suele ser la que cuenta. Esta acumulación de torpezas puede acarrear varias consecuencias desagradables: el joven expat pierde la confianza en su empresa; no consigue entenderse con la dirección ni con los compañeros; duda de sà mismo y de su capacidad para vivir en el extranjero. Por suerte, incluso un recibimiento desastroso puede «remontarse». Le corresponde a la empresa redoblar esfuerzos y mostrar especial cercanÃa para acompañar al trabajador extranjero.
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El primer empleo de los jóvenes expats: cuando el sueño choca con la realidad
Pero entre los sueños y la realidad hay un abismo. Los jóvenes trabajadores son muy conscientes de ello y no idealizan su primera experiencia profesional en el extranjero. Y es que, en primer lugar, no siempre están en una posición de fuerza. Un trabajador joven con poca o ninguna experiencia, en un puesto precario, no está en condiciones de exigir un recibimiento cálido o un acompañamiento personalizado. Aun asÃ, no hay que pensar que estos factores dependan del nivel de cualificación del empleado, ni que una buena acogida sea privilegio exclusivo de los talentos extranjeros.
La difÃcil inserción de los jóvenes en el mercado laboral internacional
¿Pueden los jóvenes seguir encontrando su primer empleo en el extranjero? Porque el problema de inserción de los jóvenes se repite en varios de los grandes destinos de estudios y de expatriación: Alemania, Francia, Reino Unido, Australia, Estados Unidos, Canadá… Los titulados tampoco se libran.
A la competencia de las IA se suma, evidentemente, la de los propios trabajadores en activo. Una competencia que se juega a nivel internacional, sobre todo para los jóvenes que aspiran a una carrera en el extranjero. Pero los expertos detectan aquà un efecto perverso: jóvenes sobrecualificados terminan ocupando puestos por debajo de sus competencias al no encontrar un empleo acorde con su perfil. Y esos puestos podrÃan haber ido a parar a jóvenes con poca o ninguna cualificación, que se ven asà en una situación todavÃa más precaria.